Han pasado dos meses ya. Dos meses que parecen décadas porque siento que tengo demasiado tiempo sin saber de ti, sin escucharte ni recibir mi "Holi" en las mañanas; y sin embargo se sienten como un instante porque no deja de doler ni un poquitico que no estés aquí.
Yo ya no sé qué hacer ni qué decir. Me sumerjo en harina de trigo y margarina todos los días tratando de alejarte de mis pensamientos, pero por supuesto, no funciona. Te busco todo el día, te añoro cada segundo y me culpo por no haber estado cada minuto de tu vida a tu lado, de no haberte dado más motivos para estar orgulloso, de decirte "Cálmate, respira. Esto es normal, no te asustes" y no decirte "Te amo", porque nunca nunca nunca pensé que sería lo último que te diría. Mi yo que sabe algunas cosas del cuerpo humano se dijo "Esto está muy mal", pero la otra yo, la boba que esperaba que te pararas, se sumergió en un mar de esperanzas y de milagros, y se negó a despedirse porque no estaba ni un poquito lista para dejarte ir.
Hasta el día de hoy, hasta este minuto no sé cómo haré para soportar el hecho de lograr cualquiera de las cosas que esperabas para mí, porque no estarás ahí para contártelo y celebrar...
Hasta el día de hoy no sé cómo pararme de la cama sin tener que luchar todos los días.
Hasta el día de hoy, no sé cómo haremos sin ti.
Te extraño tanto que me duele respirar todo el día, que no te olvido ni un momento, que ya no sé nada.
Este mes no tengo nada bueno qué decir. Espero tener algo de resignación algún día para lograr las cosas que querías para mí y poder soportar no tenerte ni siquiera al teléfono para decirte que lo logré.
Te amo, mi papito mío. Y espero verte algún día de nuevo, para tomarnos nuestros vinitos y comer jamón serrano con queso manchego en la orilla de alguna playa española.
Supongo que la adultez viene con mucho más que el aumento de peso desenfrenado y el acceso legal al alcohol. Además del derecho de tomar ciertas decisiones conlleva a la adquisición de una de las peores (Y mejores cosas a la vez): las responsabilidades.
Las responsabilidades no son más que las cosas molestosas que solían hacer nuestros padres (Como trabajar, ahorrar, comprar comida y limpiar la casa), por las cuales no les dábamos el mérito suficiente ya que asumíamos que era fácil porque lo hacían todo sin mostrar ni un destello de esfuerzo.
Los admiro y los admiraré siempre porque yo hago todas esas cosas y sigo con la casa sucia todos los días (Aunque todas las mañanas y tardes Mónica Geller se apodere de mis deseos e inevitablemente empiece a refregar y doblar todo lo que se me ponga en frente), siempre me falta algo por comprar cuando llego a casa y mis ahorros equivalen a lo que cuesta una empanada mordida y medio vaso de malta.
Además de todo eso, la adultez viene con otro tipo de cosas, cosas que son de veras desagradables y una de ellas es que puede inducirnos a dejar durmiendo a nuestro niño interior. El que pinta, el que juega, el que escribe y canta, que dibuja cada vez que le place y estudia con ansias de saber cada día más.
Mi niña interior dibuja torres Eiffel y Giraldas en el trabajo cuando no hay pacientes, canta todo el día (A veces bonito, a veces no), le gustan los documentales de Discovery sobre el universo y sus secretos, las galletas con chispas de chocolates, los pollitos, los girasoles, los huevos hervidos y el color amarillo.
Todos y cada uno de mis días intento que ella no se vaya nunca, porque es la que realmente me hace feliz. Amo a mis padres (Aunque discuta a diestra y siniestra con ellos) y a mi familia, aprecio a mis amigos de verdad, admiro a mis profesores y superiores que lo merecen, pero mi niña interior me hace feliz.
En fin, les hablo sobre esto porque me he dado cuenta que mientras más años (y responsabilidades) tengamos, más rápido pasa el tiempo, y nos pasa como les pasa a esos papás que trabajan horas extra: Dejamos de lado a nuestros niños. Hay cada vez menos tiempo para compartir con ellos, porque el dinero ni los títulos llegan solos, porque ya estamos grandes y ya no podemos depender de papá y mamá para que se encarguen de que todo esté en orden. Y la mala noticia de todo esto es que no va a mejorar.
El tiempo no vuelve y las responsabilidades se hacen cada vez mayores.
Pero hay un pequeño escape a la ley de la vida, y es por voluntad propia que tendremos derecho al mismo: Siempre hay 5 minutos, y tú decides cómo usarlos.
Yo decidí usarlos para hacer mis torres Eiffel y mis Giraldas, para cantar por los pasillos del hospital, y escribir de vez en cuando aquí, en mi refugio que me hace feliz.
Y ustedes?
Les escribo hoy porque tengo 3 días que no me soporto ni a mí misma y me he dado cuenta que mi niña interior sólo quería respirar un ratico. Espero saludarlos pronto, espero poder dalres 5 minutos más seguido.
Buenas tardes, medio mañanas porque es domingo, galletitas.
Después de tener una discusión bastante acalorada con Gmail por unos 20 minutos e intentar recordar todas las claves que he usado para las 47 redes sociales que he abierto desde que tengo uso de razón y acceso a internet (Cuando utilizar internet significaba dejar a mamá sin Cantv y el inicio hacia unos ruidos dignos de un C3PO con artritis), POR FIN logré recuperar mi preciada cuenta! Esa que tenía escondida en el polvo de mi memoria pero que siempre he querido como mi hija primogénita.
Me disculpo con mi querido little cookies, con pepe grillo y mi asamblea mental por haberlos dejado en el olvido tanto tiempo. No les prometo regularidad y mucho menos que las cosas volverán a ser como antes pero haré todo mi esfuerzo por no abandonarlos para siempre, se merecen algo más, se merecen lo mejor.
Y quizás los pocos lectores que se atrevan a abrir este pequeño vejestorio (O probablemente ninguno) se preguntarán "Quién sacó a esta loca de Bárbula? Y por qué le habla a una cuenta de Blogger como si fuese su mejor amiga?" Y es que en efecto my little cookies, estoy loca. Y en algún sentido, este blog fue mi mejor amigo por mucho tiempo.
Quizás suene descabellado, pero para aquellos que viven su día a día entre letras entiendan un poco lo que quiero decir.
No hay nada como colocar tu playlist ideal para escribir, una taza de café, un poquito de privacidad y tiempo con un teclado. Y no, no es que haya perdido los estribos y tenga un brazalete de amistad con este rinconcito, pero tener el privilegio de escribir siempre me ha ayudado a pensar, a analizarme mientras lo hago, a desahogarme con la persona más importante en cuanto a decisiones y sentimientos en mi vida: Yo misma.
Tardé demasiado tiempo en darme cuenta que la opinión más importante es la mía, que lo que pienso de mí misma y cómo me siento con las cosas que hago vale más que todos los lingotes de oro en el mundo... Pero creo que lo logré, o mejor dicho, que cada día voy dando pasitos para lograrlo.
En gran parte todo este avance se lo debo primeramente a pepe grillo, quien me guió en mis inicios, ingenuo como ninguno y puro, purísimo también, con un corazón invaluable. También forma parte importantísima de esto mi asamblea mental, un montón de chiquiticas y chiquiticos encerrados en un cuarto amarillo con girasoles en la mesa preparados todos los días para debatir y de vez en cuando para entrarse a golpes y defender sus puntos de vista en lo que a... Bueno, a todo, se refiere. A veces ganaba la razón, a veces el corazón era el rey, muchas otras la confusión y el miedo pero lo que si era seguro es que al final, sin importar las riñas, TODOS actuaban para hacer de mis días y de mí misma alguien mejor.
Los extrañé como nunca y les tengo noticias que los hará saltar de alegría, pero decidí dedicarles este post solo para agradecerles, porque no tenía ni idea de que ustedes me ayudarían a ser la mujer que soy hoy. Por eso coloqué el playlist que elegí la primera vez que me dediqué a escribir, ese que no ha cambiado (aunque se haya extendido un poquito), y me senté a ver la entrada en blanco, esperando a mi musa que tomó la mejor decisión del mundo: Darles las gracias.
Los dejo por hoy, de verdad prometo esforzarme por no dejarlos en el olvido nuevamente y espero tener tiempo nuevamente para escuchar este playlist y contarles las buenas nuevas.
Buenas noches, ya bastante noches, mis galletitas.
(Canta el intro de la serie una y otra vez mientras escribe esto)
Mis niños, mis consentidos, mi todo de Blogger!!! I now you've been missing me 'cause I always miss you!
Aquí estoy y esta vez los vengo a fastidiar por una afición muy personal, que define tanto de mí como podría ser capaz un programa de televisión: LAS CHICAS GILMORE!
Ok.
Gilmore girls es una serie de televisión creada por Amy Sherman - Palladino (GRACIAS AMY!) que comenzó a transmitirse en Estados Unidos en el año 2000. Para esos días yo tenía unos escasos 7 años pero ya mis ratos de televisión se dividían entre Cartoon Network, Fox Kids o Yetix (No recuerdo ya, ese canal cambiaba demasiado de nombre), Nickelodeon y uno que otro rato entre Sony y Warner porque siempre me llamó mucho la atención el inglés (Mi papi hablaba inglés, yo ya era "grande" y quería aprender) y en esas épocas los canales para niños no estaban en inlgés y español como ahora, solo teníamos estas cosas:
Yo sé que muchos se acuerdan!!!!
Ya me los sabía todos de memoria (Sobretodo ese del "QUE QUE QUE QUEEEE QUE QUE QUE QUE!") y salían a relucir en mi cerebro como la canción de la propaganda del chicle que ronda la cabeza de Riley en intensa - mente (Oh, you stupid mind - workers!) y no tenía acceso a internet, entonces busqué una solución yo misma.
Entre esos ratos en Sony y Warner, me quedaba con las repeticiones de Melrose Place, Beverly Hills 90210 (Sí, la vieja con Brenda, Brandon, Vince y esa gente), Growing pains, Married with children, Full House y un montón más. Ya me estaba haciendo adicta al humor americano y por fin llegó lo que siempre estuve esperando (Aunque no lo sabía), la serie perfecta, la que nunca sería igualada por ninguna otra...
... Y esta venía de la mano de Lorelai y Rory, mis dos pilares de la personalidad.
Todos sabemos que aunque somos diferentes y cada uno tiene su identidad, esta se forma a partir de costumbres y patrones por los cuales estamos rodeados y BUM! Lorelai y Rory Gilmore son el ejemplo perfecto de esas influencias.
Les voy a dejar un extracto de la serie por aquí y quizás comprendan un poco de qué hablo:
Ok, este tráiler es unas de las razones por las que saqué a este par de chicas a relucir y es... ¡PORQUE VOLVIERON CON TEMPORADA NUEVA ESTE AÑO DESPUÉS DE 9 AÑOS AAAAAAAAAAAAAH!
Same Lorelai, same Rory. Y se los digo porque el universo conspiró para hacerme llegar una cuenta de netflix prestada (Sí, ya sé que es patético pero los venezolanos me comprenderán) y me vi la temporada nueva completa ayer (Son 4 capìtulos nada más, calm down). Me hicieron recordar esa época perfecta donde todas las tardes me sentaba a ver a Lorelai balbucear sobre el café y cualquier cantidad de cosas en cuestión de minutos haciendo referencias a bandas de múscia, pinturas, escritores, actores, esculturas y una infinidad de cosas que denotaban que aunque estuviese LOCA de remata (Sí, en mayúscula) su cerebro era invaluable. Y así quería ser yo, así intenté ser yo y siempre lo seguiré haciendo (Skipping the part of quedó embarazada a los 16 años y se fue de su casa a trabajar en una posada).
Un equilibrio entre la explosividad de Lorelai y el metodismo de Rory se veía perfecto a mis ojos, y esa combinación perfecta ha sido mi modelo a seguir hasta la actualidad.
Mi humor, mi sarcasmo, mi manera de pensar, mi gusto por la lectura, los jeeps y el café, mis respuestas y en parte, mi personalidad en este blog se deben a ellas, y no podría estar más agradecida por ello.
Sé muy bien que estar a la altura de las chicas Gilmore es una tarea IMPOSIBLE, sobre todo con la impecable interpretación de Lauren Graham y Alexis Bledel al mando de Amy pero solo me queda hacerle un tributo después de tantos años a dos de mis modelos a seguir (Además de mis papás)-
Les recomiendo fervientemente verla si no lo han hecho, a mi todavía se me es imposible parar de reír cuando las veo, y si ya la han visto, VÉANLAS EN NETFLIX. Ni ellas ni Stars Hollow han perdido su brillo y espero que nunca lo hagan.
Gracias por todo, chicas Gilmore y espero volverlas a ver <3
Hola galletitas, ya no me excusaré por el abandono. Solo intentaré hacerlo valer.
Si alguno de ustedes me tiene en sus redes sociales y de casualidad se toparon conmigo hace un par de días habrán notado que publiqué esto por ahí:
Dirán "Y ese papel viejo qué?"
Bueno, ese papel viejo significa mucho y no por las razones que muchos piensan.
Nunca conocí al autor de esta carta, el "Jon Snow" del Llano se fue mucho antes de que yo llegara y aunque la sangre del destinatario de la misma corre por mis venas (Mi abuelito cuchipú), tampoco corrí con la suerte de tenerlo a mi lado (Aunque el sabe de mí cuando tengo miedo en las noches porque le hago un mapeo psicológico para que me cuide del coco).
En fin, estos dos señores tienen una historia que nunca conocí a fondo, solo por cuentos de esos que se lanza mi abuela a las 4 de la tarde cuando tomamos café las veces que nos vemos. Dos señores desconocidos para mí y para ustedes pero que por este pedacito de papel, siento que conozco de toda la vida.
Dirán también, "Y más o menos qué te pasa con esa carta? Es una carta y ya"
Pero no es así. No es una carta y ya, o por lo menos no representa "Solo una carta". Esta hojita que ven aquí trae consigo una de las cosas más bonitas que solo los afortunados tienen el don de cosechar. Representa el valor de todo eso que se quedó en el pasado, y razón por la cual siempre he deseado haber nacido hace mucho tiempo atrás: El amor a la expresión.
Si se fijan, no es solo un saludo cordial. La manera de expresarse de este caballero es ENVIDIABLE para cualquiera que desee el don de la palabra escrita o verbal. El amor por su tierra la hace deseable hasta para aquellos que no les gusta el llano.
Y ESTO SEÑORES, esta es la clave.
La "labia", la cordialidad corporativa, la diplomacia... Todo se ve opacado y a la vez englobado por esto. Es indescriptible, es el meollo del asunto.
¿Por qué dejamos de amar así?
¿Por qué ya no expresamos con palabras bonitas lo que pasa a través de nuestros ojos y nuestro corazón?
¿Por qué el amor ahora solo se expresa en frases de cinco palabras posteadas en una imagen y va dirigido solo a un hombre o una mujer? ¿Acaso encasillamos el amor?
Es un asunto preocupante. El uso de la tecnología ha encasillado la expresión. La evolución nos ha engullido tanto para bien como para mal. Ya el papel no se siente entre las manos (Heme aquí, con la ironía misma. En una computadora escribiendo sobre lo mal que nos va en el amor y despotricando sobre la tecnología), y no es que critique la evolución, PARA NADA, la amo con locura y le agradezco todo lo que nos ha brindado... Pero le reprocho también lo que nos quitó.
Ya no sentimos el papel, ya no enviamos cartas. Ya no le ponemos perfume al sobre para que llegue oliendo rico ni le hacemos dibujitos a la hoja. Ya no se manchan de café los libros ni se rompen las hojas. Ya los marcalibros son obsoletos y los rompe sobres son algo que las nuevas generaciones no conocerán. Y no es que yo sea vieja, no es que no disfrute de la evolución, pero reconozco que nos ha atrofiado.
Ya nadie escribe bonito.
Ya estas cartas donde un simple saludo se convierte en poesía, no están. La facilidad de palabra de este señor es más que admirable a mis ojos y me hace desear más que nunca haber nacido en una época donde el cortejo y el amor eran tan simples y a la vez tan complejos que cabían en una hoja de papel. Eran tan frágiles que el café los podía desvanecer, que la lluvia los podía arruinar. Que atesoraban aquellos afortunados destinatarios porque no lo podían guardar en su Dropbox ni hacer capture. Que si se equivocaban con el bolígrafo, empezaban otra vez o corregían encima, o si era con la máquina de escribir, había que comenzar nuevamente.
En fin, agradezco a la tecnología por dejarme decirles esto por acá, por permitir que la lluvia no dañe mis palabras pero también le reprocho por no poder tener la oportunidad de que un Jon Snow me envíe una carta así en plan familiar, de romance, de saludo o cordialidad.
Gracias evolución, por darme más pero no te perdono por quitarme eso.
Sí es contigo, no con uno en especial, pero si contigo. Con el que se fue sin decir adiós. Con el que quedó en llamar. Con el que no se mostró. Con el que no me permitía a mí misma a ver a los ojos. Con el que me apartó hasta el parque del colegio para decirme que se iba... Y de verdad se fue. Con el que pensé que era perfecto, pero también pensaba que otros más como él lo eran. Con el que nunca admití. Con el que ni siquiera me dejó pensar. Con el que se reía de mí. Con el que no puedo evitar sonreír, todavía.
Con todos ustedes, que no es uno en especial, pero sigue siendo contigo.
Con cada uno creé mil historias, unas donde estaba incluida yo, otras donde hipotéticamente asumía sus vidas. Imaginé rutinas, imaginé sorpresas. Imaginé tanto como una se puede permitir, y como no se permite también.
Imaginé platónicamente todo lo que podías llegar a ser. Con los más especiales lo platónico se fue al caño. Con uno o dos imaginé vestidos blancos, con uno o dos imaginé biberones también.
No es nada raro verdad?
Lo raro está en que lo imaginé, pero nunca lo creí.
"Sería bonito" me permití. "Sería perfecto" Me atreví a pensar. Pero absolutamente todos llegaron para presenciar un "Y no va a pasar".
Nunca fue mi decisión, simplemente siempre lo supe. Parecía bonito, podía ser bonito pero no iba a ser.
"Si tu corazón late rápido cuando ves a alguien, se pone intranquilo y te causa ansiedad, no es la persona correcta para ti. Cuando la persona correcta aparece, sientes calma, tranquilidad, no sientes absolutamente nada". Leí eso por algún lado, y se quedó grabado en mi memoria.
Y puede que sea verdad, y allí estaría el dilema. I got excited, I got angry, I got anxious. Todo a la misma vez, con cada uno de ustedes. Pero nunca sentí calma. Y asumo que para ustedes fue igual.
Quizás sea eso.
"La leyenda del hilo rojo cuenta que todos nacimos con un hilo rojo atado en un extremo, ese hilo rojo está conectado por el otro lado con la persona con la que debes estar, y esa conexión es tan fuerte que en algún momento se deben encontrar". Eso también lo leí por algún lado, y se quedó vagando en mis recuerdos también.
Y puede ser verdad, y allí estaría el dilema. There was a connection, there was something. Pero no era suficiente. No era el hilo rojo, tal vez. Tal vez lo era, y nos volveremos a encontrar.
Quizás sea eso.
"Quiérete a ti mismo, para que los demás te puedan querer después" puede ser eso.
"Salud... Dinero... Amor" Puede ser eso también, I always get the two firsts. (Hablo de estornudos, no me vayan a robar en la calle).
"Pueden ser muchas cosas", me dije siempre. Pero lo más probable es que no sea ninguna de ellas. Lo más probable es que ninguno de ustedes haya sido para mí.
Entonces hoy, les escribo sin ninguna razón. Como ya pasó con el que se fue sin razón, con el que no llamó y con el que no se mostró. Con otros también. Les escribo sin razón para decirles que está bien.
Para decirles que todo estará bien.
Que las cosas van bien, y que ya lo acepté.
Pero sobre todo, te escribo a ti, a cada uno de ustedes, porque sé que no me leen, por eso les hablo aquí.
Hoy no hay postdatas galletitas, hoy me voy a dormir,
Quería escribirles algo bien bonito sobre el corto nuevo de Pixar, "Lava" que viene en conjunto con "Inside Out" la nueva película de Disney y Pixar, pero creo que ahora me voy a ir por otro lado.
Un corto súper cuchi, quizás demasiado para algunos. Un volcancito queriendo otro volcancito, simple, sencillo y conciso pero trama que nunca va a fallar, ese hilo de ideas en las historias es como el oxígeno para el ser humano, por algún lado el amor tiene que salir.
En fin, tengo que ser honesta, en algunos momentos pensé en Malasia, Hawaii y todos los lugares donde han sucedido o pueden suceder desastres naturales gracias a Tsunamis o Volcanes, pero esa fue la pequeña fatalista que hay en mí.
Y aquí es donde me voy para el lugar que no quería, pero que sabía que si venía al blog, iba a suceder.
La pequeña fatalista, junto con muchas más, forma parte de mi panel de control personal, ese que según Disney y Pixar desarrollamos todos al nacer y al que se van uniendo dedicados trabajadores especializados en áreas distintas para hacernos ser quienes somos.
Alegría, Triseza, Rabia, Miedo y Desagrado son los cinco cuchis protagonistas de esta cabecita que tomó pixar como ejemplo. Bastante acertado, pero en mi opinión o considerando los líos que hay en mi cabecita creo que faltaron unos cuantos, aunque comprendo la idea, la mayoría de los estados de ánimo y reacciones que tenemos surgen de esas 5 principales bases.
Si no la han visto y no quieren saber demasiado sobre la película, les recomiendo que no sigan leyendo pero de antemano les digo que aunque dé algunos detalles no les contaré el final. So, don't worry little cookies.
Ok, volvemos. Ya conocemos las 5 principales bases y cómo interactuamos con ellas. Sabemos también que muchas cosas pueden llevar más de una de estas emociones, ahora: ¿Y lo demás?
Yo les voy a presentar algunas de las que forman parte de mi panel de control y que quizás han visto destacarse por aquí en algún post:
La pequeña fatalista. Esa la conocen bastante verdad? Es la que siempre va a pensar lo peor y es la mejor amiga de miedo. Aunque hay algo curioso sobre ella que no saben. Tiene una hermana gemela bastante peculiar...
La optimista, ajá! No pensaron en ella verdad? Es la sorpresiva hermana de la pequeña fatalista, y sé que suena extraño pero si lo ven es muy lógico. Ella se la lleva mejor con Alegría y tiene un trabajo que la convierte in a pain in the ass para Fatalista: Ella siempre le va a replicar, siempre. Mi consentida fatalista puede hablar y hablar y hablar (Es casi tan fastidiosa como yo) y casi siempre cree que se las sabe todas, hasta que llega su hermanita superdotada a dar la estocada final.
La lógica. Ella puede parecer un poquito aburrida pero cuando la llegas a conocer, no quieres dejarla ir. Es la pastillita ansiolítica para el resto de las emociones. Ella las calma a todas con argumentos válidos, menos cuando se trata de la muerte, los océanos y las pasarelas.
La creativa. Ella vive dejando desastres en el panel, cosa que a todos les molesta un poquito porque a veces empaña la realidad y cuando usa marcadores indelebles es bastante difícil de limpiar. Ella es la que siempre está, así yo no quiera y al contrario de Alegría en la cabecita de la pelicula, es la Jefa. Creativa trabaja con la central de sueños, imaginalandia, pensamiento abstracto, a veces le gusta jugar conmigo y comienza a sacar recuerdos viejos sin preaviso ni razón alguna y estoy casi segura de que se vuelve loca cada vez que sus trabajadores mandan la cancioncita del limpiador de pocetas más a reproducirse una y otra vez en mi cabeza. Me vuelve loca hasta cuando duermo pero la adoro a rabiar.
Ellas son las 4 guerreras que agregaría a mi lista, aunque existen un montón de trabajadores que se manifiestan bastante por ahí, pero esos los van conociendo cuando me vayan leyendo por acá.
El fin de decirles estas estupideces (Por que si tiene un fin), es para que comprendan mi manera de ver las cosas. Creo que pudieron notar que es bastante curioso que un personaje tan peculiar gobierne mi cerebro, pero es la mejor manera que pude encontrar para describir y eso aclaró muchas cosas en mi cabeza. Tanto las buenas como las malas.
Cuando tienes a Creativa por Jefa las cosas pueden ir muy bien o muy mal. Ella me resuelve cuando tengo que pensar, me ayuda un mundo en mi carrera y en mi día a día, me ayuda a pintar la vidriera cuando el día está gris, y se pone súper intensa cuando algún chico anda rondando por ahí (Ahorita anda decorando la oficina con miles de girasoles y flores rojas, cintas azul cobalto y repintó las paredes de un color blanco mate para hacer constraste... Ella se pone así cuando está boberta por alguien). Es bastante cuchi, como una niña inocente y por esta razón también puede hacer que las cosas vayan muy mal,
Le gusta creer en la gente, no le gusta juzgar y DETESTA discriminar de cualquier manera. y aquí viene su mayor defecto: A veces le falta juicio cuando la realidad está gris.
No le gusta arreglar las cosas, solo esconderlas detrás en cajones que tapa y les coloca cosas pesadas encima para que los problemas, emociones, decepciones, el palmito y el jugo de lechosa no salgan de ellas.
Es bastante resolutiva, la admiro por ello pero... El resto detesta eso. El almacén trasero parece un desastre de cajas sin abrir que deben archivarse en resolución pero que ella simplemente no deja. Es bastante fastidiosa con eso, a veces me provoca golpearla.
En momentos críticos siempre tristeza, rabia, desagrado y miedo la encierran un ratito en el baño para limpiar pero es ágil y no han logrado hacer mucho cuando logra zafarse. Pueden con las cosas nuevas que están en las cajas más próximas pero las grandotas de fondo que tienen pianos de cola y sillones encima esperan todavía por la búsqueda de su resolución.
En fin, te quiero mucho Creativa, eres mi razón de ser, por ti soy quien soy, con defectos y virtudes pero tenemos que seguir aprendiendo. Quizás un día de estos te dé por limpiar, yo te ayudo.
PD: Ella y yo tenemos un trato, la dejo decorar mi cabeza con flores y corazones si me deja seguir siendo neutra en el resto de mí. Ella sabe que en el fondo pienso que esa decoración debería estar allí para siempre.
Buenas noches galletitas, me voy a leer neuro, a tratar de calmar a Creativa para que deje de lanzarme papeles para que no me concentre y a dejar que mi burrito lea el blog.
I lava you
PD2: Mañana les hablo de los volcancitos y las islas en serio, si corremos con suerte.
Me levanto en medio de la noche con una sensación extraña, "Indigestión" pensé.
Vomito hasta la médula ósea y me quedo sentada en el piso del baño, entre mareada y desorientada. Empiezo a sudar frío y a temblar por unos minutos, entonces coloco la frente sobre mis rodillas hasta que se me pasa.
Me acuesto de nuevo en la cama y me arropo con mi colcha blanca.
No puedo dormir.
Las náuseas persisten bastante tiempo más y no me dejan dormir. Me remuevo en la cama lo suficiente para despertar a mi esposo (?), no veo su cara porque está oscuro pero me pregunta si estoy bien. Le digo que tengo indigestión, me dice que me tome algo y ambos intentamos dormir otra vez.
Paso todo el día con náuseas en la clínica y varios pacientes me llenan de vómito y sangre. Mi hermosa bata pasó de ser blanca a ser un cuadro digno de Picasso con fluidos corporales. Me voy a comer un sandwich del dispensador de sandwiches (?) y me encuentro a Yeni, me dice que su papá está en Egipto y que se va de vacaciones a Grecia. "Perra". Me como el sandwich ahí y vomito sin control. Vuelvo a explicar lo de la indigestión y me dice "Deberías hacerte una prueba".
Estoy en el laboratorio esperando en una silla muy incómoda y me doy cuenta que tengo puesta la curita que te colocan después que te hacen los exámenes. Me dirijo a la bioanalista y le digo que no me han hecho los exámenes así que no deberían colocarme eso, ella me dice que si me hicieron la prueba y que salió positiva.
"¿Qué prueba me hice?"
Salgo desconcertada y llamo a mi esposo. No atiende. Sigo por un pasillo interminable hasta lo que parece un valle y allí está mi esposo en una mesa de madera con banquitos, esperándome.
No le veo la cara porque está tapándose del sol con la mano.
Me le acerco y me abraza, me dice que ya sabe la noticia y se alegra. Sigo sin verle la cara porque me está abrazando.
En ese momento me doy cuenta que estoy embarazada, obviamente pues siempre lo supe (?) y me preocupo horrible hasta las lágrimas. Después veo una niña jugando con una cámara semiprofesional muy bonita, mi cámara. Se me pasa el susto en un segundo y voy a la tienda a comprar zapatos de bebé y tarjetas para anunciáselo a mi familia.
Me crece la panza y las náuseas no paran.
Es niña.
Paso por un centro comercial y veo un vestido de rayas parisino para bebés. Me le quedo viendo en la vitrina y el bebé patea.
Entro en pánico y me voy a mi casa. Me acuesto y me arropo otra vez con mi edredón blanco.
Y me despierto.
Oh, shit. No volveré a comer hamburguesas del cementerio de nuevo.
Se preguntarán qué hago por aquí, (Obviamente, porque tienen muy claro eso de que los abandono cada vez que el período de clases comienza) y bueno, todo comienza con las Vías de trasmisión del dolor.
En realidad comienza mucho antes, pero llegaremos allí poco a poco... Saben que una de mis pasiones es hablar (O escribir estupideces, en este caso).
Abro mi libro en copias (A blanco y negro que me salió en 1300 bolívares... Y sin terminar. Gracias, inflación) y llego al fatídico tema que nunca me gustó , que siempre me ha hecho sufrir (En más de un sentido) y que espero dejar atrás lo más pronto posible, cosa que es imposible pero que mis ingenuas esperanzas sigue considerando realizable: DOLOR.
Este tema podemos volverlo tan subjetivo como queramos. Me puedo poner sentimentaloide a hablar como Ricardo Arjona, me puedo poner a desvariar como E.L James (No, qué asco) o me puedo ir por lo técnico que es lo que más me gusta porque no toca fisuras peligrosas por ningún lado... Pero hoy me voy a arriesgar y voy a meterle un poquito a los tres temas.
Entonces, en qué iba? Ok, el dolor.
En mi librito que literalmente vale su peso en oro me dicen que el dolor es "Una sensación desagradable, que indica un daño producido en un tejido o la posibilidad de que esto ocurra".
Si en la vida todo fuese tan fácil, los pollos volarían rostizados y yo metabolizaría pan como si fuesen espárragos.
Después de ese concepto vienen 540257305 clasificaciones tanto de vías de transmisión, de tipos de dolor y bla bla bla. No les voy a hablar sobre eso porque sé que no quieren escucharlo y la única que merece el castigo de estudiarlo soy yo. Pero hubo una parte que llamó mi atención:
"La sensación nociceptiva como dolor y como sensación de sufrimiento, es decir, las respuestas afectivas o emocionales provocadas por el estímulo".
En pocas palabras, si te hacen daño, te va a doler.
Si te pegan, te va a doler. Si te cortas, lo más probable es que te duela. Si das a luz, TE VA A DOLER. Y si por algún otro tipo de dolor, te sientes herido... Bueno, creo que no tengo que completar la frase. Entonces las comencé a ver de otra manera:
Si me las tengo que estudiar, me las voy a estudiar así:
La lemnisco medial es una zorra que disparó la actividad de mi cerebro que procesó la primera vez que me insultaron. Perra.
La espinotalámica lateral es una desgraciada que amplificó los aspectos discriminativos de la vez que Voldemort hizo lo que hizo, y lo peor es que lo hizo durar más tiempo e hizo que doliera más. A ti tampoco te quiero.
La espinotalámica ventral es hermana de la de arriba pero me cae mejor porque me hizo sentir aversión por ese estúpido.
El sistema multisináptico espinorreticular tampoco me cae tan mal porque me releva la información de dolor a otra más tolerable.
Y las otras tres, que las llamaré así porque no les daré importancia me dan igual con un poquito de rencor amargo escondido allá en el fondo porque son las perras que suplementan a las otras cuando se van de vacaciones.
Perras.
En fin, sólo por los nombrecitos deben comprender por qué las detesto tanto y porque los tomé de excusa para no acercarme a ellas.
Para los que no entendieron nada de lo que quise decir (Que ahora que lo releo entendería si me envían tarjetas de psiquiatras a mi casa) mi propósito con esto fue aprenderme las vías sensitivas del dolor... Eso nada más.
Ok, no. Pero quizás lo más prudente es considerarlo así.
Recuerden que las vías del dolor siempre van a estar allí, esperando que te des en el dedo chiquito con la pata de la cama o que el próximo Voldemort te de las buenas noches y nunca vuelva a explicar por qué.
Good night little cookies, si no están estudiando los envidio con toda mi alma y deseo sus vidas con todo mi corazón, si están estudiando y no tiene nada que ver con esto tampoco los desprecio y si lo están haciendo, pues son mis compañeros de rotación y les digo: "DEJEN DE LEER PENDEJADAS QUE EL TEMA ES LARGO!!!" y yo debería dejarme de pendejadas también.
PD: Canten una de Adele por mí que no puedo encender la música porque me distraigo.
Como muchos sabrán, tengo una fijación con las películas de Disney y Pixar que con cada año que gano en mi haber se vuelve un poquito más extraña.
Desde Blancanieves, la Bella y la Bestia,Mickey y la Cenicienta pasando por Toy Story, Sherk, Cars, y finalmente por Enredados, Frozen, Mi villano favorito y cualquier película que puedan imaginar tanto de Pixar como de Disney, me aguan el guarapo y me hacen quedar como la vieja en la sala de cine llena de niños llorando.
Sí, la niña dentro de mí nunca va a morir gracias a Walt y a Pixar, pero bien, esto no era realmente de lo que iba a hablar.
Les iba a hablar de un trailer muy curioso con el que me topé ésta mañana: Intensa-Mente.
¡AHÍ TIENEN LOS QUE ME DECÍAN LOCA POR HABLAR CON MIS DEMÁS YO EN MI ASAMBLEA MENTAL!
No les diré más nada sobre el trailer porque no se los quiero arruinar, sólo les digo que los imagineers de Disney están muy de acuerdo conmigo en que todos tenemos una batalla mental desde el momento en que el cerebro termina de formar su primera etapa. (Claro, esas peleas existenciales dentro de nuestras mentecitas es normal siempre y cuando sepamos en que en realidad no existen esas voces... Si lo creen es mejor que vayan a un Psicólogo... No estoy jugando).
Aquí Disney le dió un vuelco a mi corazón y me sentí de nuevo como la gafa de 8 años que se caía del monopatín en el asfalto todos los días.
Se los recomiendo al mil por cierto, vean el trailer nada más y espero que queden igual o más expectantes que yo cuando lo terminen.
DENLE DE COMER A ESE NIÑO INTERNO, él le pone las chispitas de chocolate a nuestra galleta.
Buenas tardes casi mañanas, galletitas.
PD: Pásense a ver el trailer del principito también, Sé que el solo hecho de ver las imágenes los va a dejar con el corazón arrugadito... Si lo leyeron pues.
Ayer en un arrebato inesperado opté por vaciarles aquí algo que describiría como vómito verbal... No tenía mucho sentido y lo redacté horrible (No es que redacte muy bien, pero saben que lo intento) pero ahorita lo leí otra vez y sigo pensando exactamente lo mismo.
Estoy 98% segura de que a alguno de ustedes les ha sucedido, quizás no de la misma manera, quizás no reaccionaron igual (Dejando plasmados en internet sus problemas existenciales) pero sé muy bien que la búsqueda del "Casi" no es extraña para la mayoría.
Que lance la primera piedra el que nunca ha sentido un pedacito vacío dentro de su ser, aunque todo vaya muy bien.
Ese es el casi del que hablo, ese que muchos tergiversan diciendo que es el empujoncito del destino para que vivir valga la pena. No, eso no es (En mi opinión, claro está). El empujoncito del destino es distinto, es positivo, se siente bien.
Es ese que sentimos cuando estamos en medio nuestros estudios, en una carrera que nos encanta. El empujoncito sería para lograr terminarla a pesar de todos los sacrificios y contratiempos que lleva conseguir una profesión... Eso se siente bien, no hay ningún vacío porque sabemos que estamos haciendo algo para conseguirlo, o sabemos aproximadamente el tiempo en el que conseguiremos resultados, que veremos frutos en algún momento y si los planes no salen como queríamos, al menos sabemos que hicimos algo para conseguirlo.
Ese es el empujoncito, la esperanza y el ansia.
El CASI del que les hablo es distinto. No hay ninguna fucking esperanza con este, no hay seguridad de que se puede conseguir ni cuando y a veces ni siquiera podemos decir que lo intentamos aunque no lo logramos porque no estamos seguro de qué coño puede esfumar a ese casi.
Está rodeado de incertidumbre e insatisfacción. En pocas palabras, es un maldito cáncer.
Por muy pequeñito que sea ese casi, es como una desgraciada espina en la vida. Es muy difícil para mí darles un ejemplo de un Casi, pero creo que muchos de ustedes conocen esa sensación que se parece a la del estómago cuando tenemos mucha hambre y comemos pero no lo suficiente, o cuando interrumpimos un estornudo antes de que suceda. Es una incomodidad muy específica pero muy difícil de describir.
Ese casi es el que me está empañando los logros, el que está magnificando mis errores o mis obstáculos... Y ese casi es el que voy a joder pronto, porque lo voy a aprender a manejar.
Quizás no sepa qué es lo que me falta, quizás no sepa cuando lo voy a conseguir ni cómo lo haré, pero no permitiré que siga empañando mi vida... Nadie debería dejar que un casi lo haga.
Las cosas buenas y las malas pasan por algo, ese equilibrio es inevitable e imprescindible en la vida y los inoportunos vacíos que vienen con el casi no deberían empañar esa ley natural.
Lo que sea que falte llegará, tanto para mí como para cualquiera que lo necesite y ya es hora de madurar y espantar ese miedo que le da más importancia a ese huequito sentimental del que debería.
Los dejo por hoy galletitas, espero que las heridas sanen, que mi mente evolucione, que mi cuerpo se achique y en general, que todo mejore... Incluyéndome a mi en ese paquete.
PD: Quizás a otros les pase como a mí, que tengan miedo porque saben de qué se trata ese Casi, y no saben como resolverlo o si alguna vez llegará la posibilidad de hacerlo... Pero es muy pronto para admitir eso, no estoy lista. Espero que ustedes si lo estén y lo acepten. Yo me quedaré en mi mar de negación porque a veces la cajita protectora es mejor que el mundo frío y desolado fuera, aunque una mansión nos esté esperando a la vuelta de la esquina. Creo que todavía no estoy lista para comprobar si esto es cierto o si es pura mierda y la vida es simplemente es así, incompleta.
Asumo que si alguna vez han leído mi blog antes, sabrán de las repetidas veces que he desahogado mis "penas" (Mi vida, no son penas en realidad pero yo soy una inconforme) en los guayabos estudiantiles.
La universidad hizo de las suyas muchas veces y consiguió hacerme explotar más de una vez éste año (Gracias Fisiopatología, gracias preventiva), todo sucedía siempre por un detonante: Un viaje en autobús después de un largo día, un fin de semana comiendo libros para después sacar 6 en un examen y así...
Hoy tocó Creo en ti de Natalia Jiménez.
Nada de mi estilo, como lo que seguí escuchando pero desafortunadamente ya no había vuelta atrás.
Mal de amor, Llegaste tú... Sí, patético verdad?
Pero bueno, la vida funciona así.
La canción me hizo llegar a ese lugar oscurito en los rincones de mi cabeza que dejo encerrado para días como hoy.
Me quedé en stand by, como observando una película a mi alrededor. adelantando y retrocediendo mi vida detrás del computador mientras mis amigos juegan uno y llegué a una conclusión:
Mi vida sigue igual. Stand by, constante, igual, nada mal, normal.
See...
Tiene que estar mal que yo me queje tanto ¿Verdad?
Mi vida no está mal, nada mal. Todo va como quiero... Casi todo.
Y esa fue otra de las conclusiones a las que llegué: Ese desgraciado "casi" es el que me está jodiendo la existencia desde hace tanto, que me desgasta poco a poco porque no termina de llegar, ese que todos dicen que es el que nos impulsa a vivir...
NOJODA YA NO QUIERO IMPULSOS, QUIERO TENER TODA MI MIERDA COMPLETA EN MI VIDA.
Quisiera seguir contándoles mis cavilaciones, fieles galletas pero ya hay sobrepoblación a mi alrededor.
El guayabo pasará, las cosas cambiarán y todo mejorará... O no mejorará y en algún otro viaje de bus o canción esto volverá a suceder.
Los dejo por hoy, pero no crean que es ni la mitad de lo que quería decir.
Buenas noches, galletitas.
Escúchense Rude de Magic! o algo de ese estilo por ahí, y rela. (Sí, a lo valenciano... Rela).
No estoy hablando de los descuentos en Estados Unidos ni nada por el estilo (Aunque debo admitir que entré a Amazon y me dieron ganas de llorar los precios).
No, estoy hablando de otro de los fatídicos desenlaces de mis días en mercurio retrógrado (Sí bueno, eso del horóscopo no es tan para mí... Pero estoy comenzando a tenerle miedo). Y es que las cosas, como esperaban ya con un título tan oscuro, no van muy bien :)
Sí, estoy tratando de ser positiva :)) No van muy bien :))) No :))))))))))))))))))))
Vamos a contarles un poquito sobre mi odisea tortuosa últimamente para que se rían un rato del destino y sus ironías:
Primero - Paso un muy mal rato por un muy mal desplante de una amiga... MUY MAL.
"Relajado vale, son cosas que pasan y no lo hizo a propósito":
Segundo - Paso por otro desplante casi igual con otra amiga una semana después :)
"Sonríe, no pasa nada".
Tercero - Y este lo voy a explicar un poquito más porque me temo que con los otros dos no me quiero meter, los quiero enterrar:
Desde inicios de año universitario me di cuenta que una materia me las iba a jugar. No, no hablo de Farmacología (Que les tengo que echar ese cuento y del por qué borré mis 3 posts que tenían que ver con esa materia), tampoco es fisiopatología (Aunque no sé, es hora de que entregue las notas profe, gracias) ni parasitología (Aunque un parecido con mi mamá por parte de la profesora me dio un escalofrío desagradable que no se tornó en nada malo, al menos).
No eran ninguna de estas.
Les hablo de preventiva.
Sí, JAJA, Preventiva... Quizás suene un poco descabellado al darte cuenta que no es una materia filtro y que los temas son bastante fáciles pero no contaban con la presencia de mi BELLA profesora.
Sí.
Una diferencia pronunciada de religiones, de opiniones políticas, de maneras de ver la vida, de respirar, de existir... DE TODO se desencadenó en cuanto a esa profesora y supe que los problemas venían. Y se intensificaron aún más cuando me puso 2 en un examen porque "TIENES TODO BIEN PERO NO ES DE MI GUÍA ENTONCES ESTÁ MALO".
Sí, sigo teniendo tics involuntarios en el ojos cada vez que recuerdo eso... Debe ser un infarto en proceso pero se calma, a veces.
Entonces me di cuenta que la vaina iba mal y me puse a estudiar. Hice guías (Con resaltador y todo), dejé de estudiar materias más importantes por esa y lo intenté, entonces me quedé confiada a esperar mi nota.
No esperaba un 9 ni un 7 ni siquiera pero confiaba en mi 6 seguro.
ERGGGGGGGG, ERROR.
Lean bien mi nota final porque yo no la creo: CINCO CON CUARENTA Y OCHO.
5,48... Tomando en cuenta que la materia se pasa con un 5,50. O sea que no la pasé :)
NO PASÉ PREVENTIVA CON UN 5,48 :)))))))))))))))))
Quizás no fue tanto el altercado con ella, ni la asquerosidad de los temas, ni que la nota me iba por debajo del promedio (Que sería de 8 tirando a 9 obviando ésta materia), ni que me quedara ni siquiera.
ES QUE LA HUMILLACIÓN DE LA IMPOTENCIA NO SE IGUALA CUANDO LA MATERIA TE QUEDA CON CINCO CON CUARENTAAAAAAAAAAAAAAA Y OCHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Así que no me quedó más de otra que prepararme para recuperar :) porque al menos tengo eso, no reparo, sólo recupero dos lapsos :))))) Sí, mente positiva :)
Y aquí viene la cereza de la torta para este mes de ironías dignas de un pesimista dedicado al stand up comedy:
Se quemó mi iPhone :)
Sí :) El sueño de mi vida (Un sueño burda de pobre y superficial pues pero sueño al fin) Se cumplió éste año y PUFF! Una extensión malditamente defectuosa y un cortocircuito desgraciado me lo quitaron... Para siempre (Sí pues, se quemó quemadísimo).
HASTA AQUÍ FUE,
Salí desconsolada del técnico, con una sensación tan hijo de puta que ni siquiera podía describir, y me subí al carro a llorar.
Lloré como una estúpida y el chamo de los teléfonos debe haber pensado que era una balurda superficial, pero no me molestaba eso... Él no sabe la pila de mierda que me ha estado cayendo desde hace bastante,,,
Mi paciencia se quiebra, escucho a mi mamá desde el lado del conductor "Pero quédate tranquila, vamos a comprarte uno" (Sí mamá, eres un sol pero no te voy a hacer eso) y listo, exploté, otra vez.
¿Desde cuando mi vida se convirtió en esto? Acumular y explotar, acumular y explotar...
No lo sé, pero al parecer ya se volvió rutina.
Y bueno, esa explosión obviamente no era sólo por el iPhone... Esa maldita materia frustrante me quería arrebatar muchas de las cosas con las que siempre había soñado, esas amistades que cada vez me halan más para el lado de "Me sabe a mierda la gente, me amo a mí y a más nadie" pero me rehúso porque me gusta ser una positiva empedernida... En el fondo pues. Esas cosas que pasan y pasan y no me dejan gozarme los momentos buenos como son, coño de pana? Ni uno solito me lo puedo gozar como es? Esa sensación frustrante cuando todo se acumula... Y SI BUENO, COÑO. MI IPHONE, NOJODA.
Me dirán ahora "¿Ajá y a mi que me importa?" Y tienen razón puej, no les importa pero sigo como siempre contándoles mis penas y alegrías, porque se que por ahí siempre existirá uno que goza con ellas.
No tengo comunicación con nadie, no puedo contactar con muchas personas porque el único sitio donde tenía todo eso era mi teléfono... Y se murió.
(Sí, nena, acéptalo)
Murió, Is gone, Finito, Adiós.
Lo único que me queda ahora es la mejor alternativa a la que puedo recurrir y la que siempre me ha salvado: TODO VA A MEJORAR, TODO VA A ESTAR BIEN, LO QUE TE PASA NO ES TAN MALO, AGRADECE QUE ESE ES TU PEOR PROBLEMA, RESPIRA.
Y así.
Los dejo por hoy. Me voy a escuchar algo de Pablo Alborán y a estudiar preventiva... Recupero el lunes. Deseenme éxito que yo se los deseo siempre a ustedes.
Ya sabrán que desde hace mucho tiempo he ido dando avances melancólicos por la recta final de mi primera etapa universitaria.
Estudio en una universidad donde las uñas son el mayor recurso propuesto por su directiva (Sí, en esa vaina se trabaja, estudia y se resuelve con las uñas porque no hay plata, profesores, estructuras decentes, aire acondicionado y apenas existe el hospital) así que al ser estudiante de medicina, queda la penosa tarea de "elegir" un hospital donde puedas capacitar el resto de tus clases (Más bien dar una opción y esperar que no te manden al coño lejos de allí).
Quizás no suena tan malo, eso te permite volver a tu casa o cerca de ella, o irte a un lugar nuevo que quieras conocer (Si la demanda de cupos lo permite), pero eso implica una de las cosas más difíciles que deseaba con toda mi alma que sucediera en primer año, que me parecía bien en segundo año pero que en este preciso momento, cuando el teórico de tercero terminó y ya no queda más tiempo ha sido mi peor pesadilla: Irme.
Sí, la Yo de hace 3 años estaría sorprendida porque su odio hacia esa ciudad y universidad era implacable... Pero observa pequeña, las cosas cambian.
Por supuesto que un lugar es horrible al llegar si estas solo, tienes que aprender a vivir solo y no conoces a absolutamente nadie. Pero esa situación cambia cuando te independizas y haces amigos.
La asamblea mental ha tomado una decisión unánime estos días y es la de odiar demasiado a la yo actual y extrañar a esa de primer año, la que odiaba la universidad y el hecho de tener que esperar años para dejarla, y todo por el simple hecho de que la yo de ahorita NO SE QUIERE IR.
No porque adore estar lejos de su familia y amigos de infancia, no porque San Juan sea la ciudad en potencia a punto de tumbar a Nueva York en su ranking de genialidad ni porque la universidad sea tan confortable que no quiera dejarla (40 grados el clima, sin aire acondicionado... Podrán comprender).
Sino por tener que dejar a lo que hicieron que la yo de primero cambiara radicalmente su opinión: La familia de San Juan.
En la universidad es muy extraño observar que los grupos se mantengan, la mayoría se va desintegrando con el tiempo y cuando te das cuenta, ya quedan solo 1 o 2 de los originales... Pero ese no fue mi caso.
Nos fuimos integrando desde primer año donde poco a poco cada uno fue encontrando su lugar y ya para segundo éramos inseparables.
Pasó como todas las cosas bonitas e impredecibles suceden: Sin darnos cuenta.
Puedo empezar a rememorar los momentos que nos hacen parecer más viejos, porque son los recordamos cada vez que podemos: Margarita, Barinas, Sabor Oriental, Valencia, El día de la disco y la redada policial... Pero esos momentos son precisamente para eso, para recordarlos cada vez que una cerveza se cruce por nuestros caminos.
Los momentos que me han puesto nostálgica y que más voy a extrañar son, sorpresivamente, los otros... De los que no me acuerdo todos los días, porque son tan comunes que no los tomo en cuenta.
Las reuniones para "estudiar", las esperas entre horas de clase, sentarme en las últimas filas, que me manden a callar por fastidiar a Leo y a Rafa, las trasnochadas para estudiar con Yeni, las cantadas con Mari, las peleas de compañeras de cuarto con Ange, los almuerzos en la residencia de Divi, los abrazos de Keylier... Todas esas nimiedades cotidianas que no tomaba en cuenta porque nunca pensé que me iban a faltar... Y que ahora que me vine y que estoy empezando a asimilar que no voy a volver, son las que más extraño.
Les agradezco mil veces, mil años por todo lo bueno y lo malo.
Por los desayunos, almuerzos, cenas con Yeni y Ange, mis súper compañeras de cuarto.
Por las cantadas en el kareoke (El improvisado en la residencia y el de verdad) con Mari,
Por las conversaciones (Que no eran muy frecuentes y que quizás mi cerebro recuerde más de las que de verdad fueron) con Rafa,
Por la paciencia de Leo (Sé que no fue fácil soportarme).
Y por todos los demás, que tuvieron su partecita para hacer de San Juan un hogar para mí.
No tengo la necesidad de seguir recordándoles esas cositas, porque ellos las vivieron tambíen. Los extrañaré como nunca, no porque vaya a ser la última vez que los vea (Esto va para rato), sino porque la balanza cambió, y ya no seremos los mismos todos los días.
Ya mi maleta está desempacada lejos de ustedes, la maleta más difícil que he tenido que hacer y deshacer en mi vida, pero todo esto se veía venir no?
Espero con toda la sinceridad del mundo que cada uno de ustedes sigan el camino brillante que llevan, que terminen siendo los médicos más exitosos de Venezuela porque se merecen eso y más. Que en un futuro sus números estén en el discado rápido de mi teléfono porque sé que no podré encontrar mejores colegas para consultar que ustedes.
Ya llegó el momento de asumirlo y aprenderlo a llevar. Ya no tengo más que decirles, porque mi infinito agradecimiento y cariño va más allá de las palabras. Siempre estaré para ustedes.
Sí, me refiero a la película de Robin Williams, se acuerdan?
En la que hace el papel de un padre de familia que cambia sus vacaciones familiares en Hawaii por una casa rodante, que hace que todos lo odien pero que terminan siendo felices para siempre, como todas las películas de Robin Williams.
Q.E.P.D, una pérdida indescriptible, que sin embargo nos dejó mucho. Entre otras cosas, nuestra infancia... O si al caso vamos, MI infancia (Aunque no conozco la primera persona que no se haya visto una película de Robin).
El genio, el científico - padre de Flubber, Patch Adams (Esa me dolió), Mrs. Doubfire, El hombre bicentenario, Ramón y Lovelace (Los pingüinos de Happy feet, que también me dolió burda esa), El profesor favorito de todos (Dead poet society, OH CAPTAIN, MY CAPTAIN!)... Y muchos más que no puedo recordar en este momento pero que bastante trajeron a mi vida en los años más bonitos de mi existencia: Mi niñez.
Gracias, Robin.
En fin, de eso no era de lo que iba a hablar pero es que el Sr. Williams es un punto débil para mí y la manera en que se fue, fue tan devastadora que no puedo evitar lamentarlo cada vez que lo recuerdo.
Ok, ahora sí.
La película, la recuerdan no? Si no lo hacen con la descripción que les di, más o menos pueden captar de qué voy a hablar: VACACIONES FAMILIARES.
Por fin pasó la etapa de "METAN BUFANDAS Y TRAJES DE BAÑO EN LA MALETA QUE EN LA ENTRADA VEMOS PA' DONDE AGARRAMOS!" Cosa que mi maleta agradeció.
Decidimos un destino, reservamos como personas civilizadas y emprendimos el viaje.
5 personas en un carro, (MUY ESPACIOSO POR CIERTO, que tiene 7 asientos pero para 5 personas no pareció ser suficiente).
Me sentí como una de esas familias grandes que conviven a diario (Cosa de la que no conozco mucho porque la chorrera de familiares que me rodean están mínimo a 2 horas de mi casa), en el momento en el que bajamos los asientos traseros y quedamos 5 personas, en 5 asientos perfectamente cómodos, DONDE POR ALGUNA EXTRAÑA RAZÓN, YO NO TERMINABA DE CABER... Siendo mis dos acompañantes, bueno... Caquéxicas? digamos, muy muy delgadas mejor.
"Oh sí! qué bonito es tener una familia grande!"
A las 3 horas de camino (De las que todavía restaban bastantes para llegar, ya que llovía y las curvas del páramo no dan para mucho con los deslaves en ese clima), me di cuenta que todo era extracomodidad de mis dos acompañantes (Si Yeni, si Patricia, ustedes) se regocijaban en la extensión de MI asiento y tuve que recurrir a un referéndum revocatorio inmediato: "POR QUÉ USTEDES PESAN LO MISMO QUE YO ENTRE LAS DOS Y NO TERMINAN DE CABER EN SUS ASIENTOS!? FUERAAAAAA! ES MIIIII ESPACIO!"
Situación que se prolongó a lo largo de todo el camino, de ida, de vuelta, entre sitios... A la cual me rendí y me dejé llevar "Rela, siempre has querido hermanos".
4 días que transcurrieron entre 0 y 9 grados (No no, mi ropa forzosamente funcionaba para 16 grados, estirándole a 13), peleas con la chimenea (Qué aguantaba 20 minutos con una llama casi imperceptible que, varias veces llegué a pensar, que era un holograma) y comidas un tanto dudosas del preciado restaurant de las cabañas que encontramos a 1 hora y media de la ciudad de Mérida (Lo siento, papá).
Mi mamá siendo amante de la carretera (Porque ella no maneja, ella ve... Lo siento otra vez, papá), y cuatro mujeres en busca de compras, hicieron del viaje algo... Bueno, algo difícil de rellenar.
"Y qué hacemos hoy?"
"No sé, di tú"
"Yo no conozco esto"
"Yo tampoco"
"Ahhh... Y ahora?"
"No sé, vamos a ver"
Cuatro días del mismo dilema, que nos terminó llevando al pico el Águila, Vía Timotes, La laguna de Mucubají y finalmente, a una búsqueda del tesoro con la heladería de la Coromoto (Famosa por sus 1001 sabores extraños y no tan extraños, con los que entró al record guinness y a la que no teníamos ni puta idea de cómo llegar porque MI MAMÁ DEJÓ EL GPS... LOS DOS... Lo siento, papá... De nuevo).
Entre direcciones incomprensibles de la peculiar población de la zona, llegamos.
"DELE POR AHÍ DERECHO, CRUZA PA' ALLÁ Y SIGUE OTRA VEZ, CRUZA Y LISTO"
Mmmmm...
"DELE POR EL VIADUCTO PA' ALLÁ Y DESPUÉS CRUCE Y DERECHITO, AHÍ ES"
Mmmm....
*Cuatro direcciones más después*
¡ESA EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES!
Grito unánime que abarcó dos cuadras a la redonda y que perturbaron a los pobres comensales del restaurant de la esquina.
Un sin fín de contratiempos y situaciones se presentaron en un tiempo que no se vio en lo absoluto suficiente para todo lo que sucedió.
Desde la visita al mercado municipal, pasando por mi falsa alarma de cólera, las paradas incontables para comprar dulces asquerosos y pan frío, llegando al fin a la visita a la "Venezuela de antier" (Donde pasé un calor incomprensible, gracias por la caminata) y al regreso donde volví a pelear por la increíble ocupación de espacio que provenía de parte de mis dos neceadoras - salvadoras (Gracias Yeni, gracias Patri, me hicieron el viaje).
Todo culminó entre risas y un descanso de dos días seguidos, y como todos los viajes familiares, lo malo se esfumó más rápido que el cansancio del viaje y quedaron los recuerdos bonitos. Esos que salen a relucir en las reuniones y que no abandonan nuestra memoria, por atesorarlos, y porque sencillamente, eso es lo que marca nuestra existencia.