Mostrando entradas con la etiqueta movies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta movies. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de julio de 2015

I lava you

Quería escribirles algo bien bonito sobre el corto nuevo de Pixar, "Lava" que viene en conjunto con "Inside Out" la nueva película de Disney y Pixar, pero creo que ahora me voy a ir por otro lado.

Un corto súper cuchi, quizás demasiado para algunos. Un volcancito queriendo otro volcancito, simple, sencillo y conciso pero trama que nunca va a fallar, ese hilo de ideas en las historias es como el oxígeno para el ser humano, por algún lado el amor tiene que salir. 

En fin, tengo que ser honesta, en algunos momentos pensé en Malasia, Hawaii y todos los lugares donde han sucedido o pueden suceder desastres naturales gracias a Tsunamis o Volcanes, pero esa fue la pequeña fatalista que hay en mí.

Y aquí es donde me voy para el lugar que no quería, pero que sabía que si venía al blog, iba a suceder.

La pequeña fatalista, junto con muchas más, forma parte de mi panel de control personal, ese que según Disney y Pixar desarrollamos todos al nacer y al que se van uniendo dedicados trabajadores especializados en áreas distintas para hacernos ser quienes somos.

Alegría, Triseza, Rabia, Miedo y Desagrado son los cinco cuchis protagonistas de esta cabecita que tomó pixar como ejemplo. Bastante acertado, pero en mi opinión o considerando los líos que hay en mi cabecita creo que faltaron unos cuantos, aunque comprendo la idea, la mayoría de los estados de ánimo y reacciones que tenemos surgen de esas 5 principales bases.

Si no la han visto y no quieren saber demasiado sobre la película, les recomiendo que no sigan leyendo pero de antemano les digo que aunque dé algunos detalles no les contaré el final. So, don't worry little cookies.

Ok, volvemos. Ya conocemos las 5 principales bases y cómo interactuamos con ellas. Sabemos también que muchas cosas pueden llevar más de una de estas emociones, ahora: ¿Y lo demás?

Yo les voy a presentar algunas de las que forman parte de mi panel de control y que quizás han visto destacarse por aquí en algún post:



La pequeña fatalista. Esa la conocen bastante verdad? Es la que siempre va a pensar lo peor y es la mejor amiga de miedo. Aunque hay algo curioso sobre ella que no saben. Tiene una hermana gemela bastante peculiar...

La optimista, ajá! No pensaron en ella verdad? Es la sorpresiva hermana de la pequeña fatalista, y sé que suena extraño pero si lo ven es muy lógico. Ella se la lleva mejor con Alegría y tiene un trabajo que la convierte in a pain in the ass para Fatalista: Ella siempre le va a replicar, siempre. Mi consentida fatalista puede hablar y hablar y hablar (Es casi tan fastidiosa como yo) y casi siempre cree que se las sabe todas, hasta que llega su hermanita superdotada a dar la estocada final.

La lógica. Ella puede parecer un poquito aburrida pero cuando la llegas a conocer, no quieres dejarla ir. Es la pastillita ansiolítica para el resto de las emociones. Ella las calma a todas con argumentos válidos, menos cuando se trata de la muerte, los océanos y las pasarelas. 

La creativa. Ella vive dejando desastres en el panel, cosa que a todos les molesta un poquito porque a veces empaña la realidad y cuando usa marcadores indelebles es bastante difícil de limpiar. Ella es la que siempre está, así yo no quiera y al contrario de Alegría en la cabecita de la pelicula, es la Jefa. Creativa trabaja con la central de sueños, imaginalandia, pensamiento abstracto, a veces le gusta jugar conmigo y comienza a sacar recuerdos viejos sin preaviso ni razón alguna y estoy casi segura de que se vuelve loca cada vez que sus trabajadores mandan la cancioncita del limpiador de pocetas más a reproducirse una y otra vez en mi cabeza. Me vuelve loca hasta cuando duermo pero la adoro a rabiar.

Ellas son las 4 guerreras que agregaría a mi lista, aunque existen un montón de trabajadores que se manifiestan bastante por ahí, pero esos los van conociendo cuando me vayan leyendo por acá.

El fin de decirles estas estupideces (Por que si tiene un fin), es para que comprendan mi manera de ver las cosas. Creo que pudieron notar que es bastante curioso que un personaje tan peculiar gobierne mi cerebro, pero es la mejor manera que pude encontrar para describir y eso aclaró muchas cosas en mi cabeza. Tanto las buenas como las malas.

Cuando tienes a Creativa por Jefa las cosas pueden ir muy bien o muy mal. Ella me resuelve cuando tengo que pensar, me ayuda un mundo en mi carrera y en mi día a día, me ayuda a pintar la vidriera cuando el día está gris, y se pone súper intensa cuando algún chico anda rondando por ahí (Ahorita anda decorando la oficina con miles de girasoles y flores rojas, cintas azul cobalto y repintó las paredes de un color blanco mate para hacer constraste... Ella se pone así cuando está boberta por alguien). Es bastante cuchi, como una niña inocente y por esta razón también puede hacer que las cosas vayan muy mal,

Le gusta creer en la gente, no le gusta juzgar y DETESTA discriminar de cualquier manera. y aquí viene su mayor defecto: A veces le falta juicio cuando la realidad está gris.

No le gusta arreglar las cosas, solo esconderlas detrás en cajones que tapa y les coloca cosas pesadas encima para que los problemas, emociones, decepciones, el palmito y el jugo de lechosa no salgan de ellas.

Es bastante resolutiva, la admiro por ello pero... El resto detesta eso. El almacén trasero parece un desastre de cajas sin abrir que deben archivarse en resolución pero que ella simplemente no deja. Es bastante fastidiosa con eso, a veces me provoca golpearla. 

En momentos críticos siempre tristeza, rabia, desagrado y miedo la encierran un ratito en el baño para limpiar pero es ágil y no han logrado hacer mucho cuando logra zafarse. Pueden con las cosas nuevas que están en las cajas más próximas pero las grandotas de fondo que tienen pianos de cola y sillones encima esperan todavía por la búsqueda de su resolución.

En fin, te quiero mucho Creativa, eres mi razón de ser, por ti soy quien soy, con defectos y virtudes pero tenemos que seguir aprendiendo. Quizás un día de estos te dé por limpiar, yo te ayudo.


PD: Ella y yo tenemos un trato, la dejo decorar mi cabeza con flores y corazones si me deja seguir siendo neutra en el resto de mí. Ella sabe que en el fondo pienso que esa decoración debería estar allí para siempre.

Buenas noches galletitas, me voy a leer neuro, a tratar de calmar a Creativa para que deje de lanzarme papeles para que no me concentre y a dejar que mi burrito lea el blog.

I lava you

PD2: Mañana les hablo de los volcancitos y las islas en serio, si corremos con suerte.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Catching up!

Esto de ponerme al día ya se está volviendo rutinario but I know, Iknow is my fault así que no me quejo.

  

Un mes y cuatro días? Algo así ha pasado desde la última vez que estuve por acá. La última vez que mi mente se apagó de una manera curiosa donde no me permitió ser cordial, ni disculparme, ni decirles que fui una imbécil por no escribir más, bla bla bla y todas esas cosas que suelo decir cuando me ausento por bastante tiempo.

En un mes deberían suceder muchas cosas no? O por lo menos hace unos era el tiempo suficiente para que sucedieran una cantidad aceptable de cosas, de momentos.

Sí, bueno... Creo que mi reloj se dañó.

Un mes ha transcurrido y sinceramente, todo sigue igual... Aunque creo que he mejorado un poco en eso de quejarme o lamentarme por ello así que digamos que todo sigue casi igual.

La similaridad de los días y el estancamiento en general se han vuelto aceptables para mí porque tengo una excusa muy cómoda para no comenzar con nada de lo que he planeado: Estoy en 3er año de medicina y mi primera materia práctica me ha hecho la señal del dedo medio desde el 12 de enero, es decir, que no he comenzado. 

Eso ha dado pie para retrasar el comienzo y culminación de varias de mis metas este año, todo porque yo lo quiero, no porque no sea posible sin comenzar pero bueno, es una decisión que tomé ya y que mantendré (Por lo menos esa es una de mis metas de este año, mantener mis decisiones). 

Lo que no ha impedido este desagradable y frustrante retraso es que siga pensando en estupideces para contarles, para discutirlas ficticiamente con ustedes y para preocuparme por el hecho de que es bastante probable que contarle mis cavilaciones a un portal cibernético vuelva a morderme en el trasero como lo hizo la última vez con mi profesor de Farmacología, mi tutor sexy que ya no me parece tan sexy y un pequeño malentendido debido a frases como "ODIO EL DÍA EN EL QUE EL PROFESOR ******* ***** comenzó a darme clases!!!!!!!!" y "FARMACOLOGÍA ES MI PESADILLA!!!".

Jaja, sí. Varios post se fueron tristemente a la papelera en señal de seguridad de mis notas (Aunque internamente sigo pensando que sencillamente todo fue un teatro para que bajara la foto de la espalda de mi tutor, JÁ!) y esa historia se fue al caño, pero nada dicta que no pueda suceder otra vez. Quizás no con los profesores, pero el mundo da muchas vueltas y los boomerangs no son mis mejores amigos, tienden a darme directo en la nariz.

Entonces como no tengo profesores a los cuales molestar, lugar donde estudiar, planes por cumplir ni promesas por mantener, volveré a mis primeros pasos y tendrán una buena dosis de lo que podría llamar...                                           

                                                       ...Un gran debate mental público.


Ya me extendí bastante y no dije absolutamente nada así que no hay espacio para uno de estos, se los dejo en el próximo post.


Buenas tardes, galletitas.

PS: Siempre me gusta recomendarles algo al final y hoy no será una excepción, sugiero que vean ésta película, es BRUTAL.

The imitation Game con Benedict Cumberbach.


martes, 16 de diciembre de 2014

Intensa-Mente


¡AJÁ! ¿Vieron que no estoy loca?

Como muchos sabrán, tengo una fijación con las películas de Disney y Pixar que con cada año que gano en mi haber se vuelve un poquito más extraña.

Desde Blancanieves, la Bella y la Bestia,Mickey y la Cenicienta pasando por Toy Story, Sherk, Cars, y finalmente por Enredados, Frozen, Mi villano favorito y cualquier película que puedan imaginar tanto de Pixar como de Disney, me aguan el guarapo y me hacen quedar como la vieja en la sala de cine llena de niños llorando.

Sí, la niña dentro de mí nunca va a morir gracias a Walt y a Pixar, pero bien, esto no era realmente de lo que iba a hablar.

Les iba a hablar de un trailer muy curioso con el que me topé ésta mañana: Intensa-Mente.

¡AHÍ TIENEN LOS QUE ME DECÍAN LOCA POR HABLAR CON MIS DEMÁS YO EN MI ASAMBLEA MENTAL!

No les diré más nada sobre el trailer porque no se los quiero arruinar, sólo les digo que los imagineers de Disney están muy de acuerdo conmigo en que todos tenemos una batalla mental desde el momento en que el cerebro termina de formar su primera etapa. (Claro, esas peleas existenciales dentro de nuestras mentecitas es normal siempre y cuando sepamos en que en realidad no existen esas voces... Si lo creen es mejor que vayan a un Psicólogo... No estoy jugando).



Aquí Disney le dió un vuelco a mi corazón y me sentí de nuevo como la gafa de 8 años que se caía del monopatín en el asfalto todos los días. 

Se los recomiendo al mil por cierto, vean el trailer nada más y espero que queden igual o más expectantes que yo cuando lo terminen.

DENLE DE COMER A ESE NIÑO INTERNO, él le pone las chispitas de chocolate a nuestra galleta.




Buenas tardes casi mañanas, galletitas.

PD: Pásense a ver el trailer del principito también, Sé que el solo hecho de ver las imágenes los va a dejar con el corazón arrugadito... Si lo leyeron pues.


sábado, 13 de septiembre de 2014

Que mi mundo es pequeño... Si me dejas de amar.

¿Se asustaron verdad?

No, no ando con un despecho depresivo que los va a engullir entre lamentos y arrepentimiento... Sólo estoy escuchando música, relájense.

El día de hoy (O mejor dicho, el post) estaba programado para ir dedicado a mi aventurilla en Margarita... Divertido no?

Pero... No sé, no me parece. Hoy no.

Tampoco quiero colocar una reflexión pseudo - profunda que lo único que refleja es que le presté bastante atención a las moralejas de las películas de Disney, ni quejarme (Aunque soy una ruda experta en este ámbito, lo reconozco).

El día de hoy sólo quiero hablar (O escribir en este caso).

 Dejaré de explicarles los tecnicismos de mis intenciones al escribir entre paréntesis, son inteligentes y estoy segura de que probablemente notan esas cosas sin que se las diga, no sé por que sigo explicándoselas.

No sé por qué, pero el momento en el que mis dedos saludaron a las teclas del teclado inalámbrico adaptado a mi laptop (Larga historia), Pepe grillo sorprendentemente se calló. No me habló de reflexiones, moralejas, recuerdos, remordimientos ni culpa. Y ese desconcertante hecho dejó al resto de la asamblea como a mí, perpleja.

¿De pana no tengo nada interesante qué decir? (No es que sea interesante normalmente galletas, pero encuentro fascinante intentar hacerles creer que sí).

Entonces el silencio ensordecedor se llenó con música y de allí salió el título, principalmente porque no había mucho más en mi cabeza en ese momento. 

Y es que, si te pones a ver, momentos como ese, en el que todo se ve distante y ajeno, y no te importa mucho... La brecha justa entre momentos de lucidez, donde te pierdes en el mundo y haces lo que realmente quieres hacer, sin pensar en consecuencias, futuro o pasado, son los momentos que valen mucho. 

Valen porque no se presentan muy seguido, no los dejamos aparecer porque hacemos de todo aquello que nos aqueja, nos espera, o nos sucedió parte del presente, cuando no es así. Cuando tu presente está frente a la pantalla de la laptop y simplemente rondas por youtube tratando de encontrar música nueva, o subes y bajas el Timeline de Twitter. 

Tenemos una perspectiva de presente un tanto vaga, o la conocemos bien, pero no la llevamos a cabo como debería ser.

El presente está en lo que sucede, es en vivo, en directo, sin cortes ni edición. Los recuerdos quedarán para después y las preocupaciones vinieron antes, pero el presente es justo ese medio que desperdiciamos pensando en lo que pudo o podrá ser. En lo que fue y será. 

Desechando lo que es.

Entonces, hoy yo me di cuenta de lo que es... Cosa que esfumó como un rayo porque miren, ya les estoy hablando de futuro y pasado, desperdiciando mi presente... Para recordar en un futuro este presente como un pasado... Irónico no? Otra de las leyes de la vida que no comprendo, pero que se adueña de mi día a día pasando casi desapercibida. 

Los invito a ignorar sus momentos de presente genuinos, para que los disfruten sin recordar ni pensar en lo que no pueden cambiar. Sólo podemos cambiar lo que sucede en este preciso instante, focus on that.

Los quiero galletas, les dejo acá un enlace al trailer que me hizo la semana, el mes, el año: David Garrett como Paganini en lo que, a mi parecer, será la película perfecta.

El violinista del Diablo. 



PD: Terminé reflejando mis horas frente al televisor engullendo a los personajes de Disney otra vez con otra de sus interminales moralejas, que en realidad no recuerdo pero que es la más probable de las razones por las que ese tipo de cosas salen de mí. No crean galletitas, sé que me creo más inteligente de lo que realmente soy.

Good night, little cookies.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

The golden age

1930, la época de oro en mi opinión... Y en la de muchos.

Woody Allen lo describió a la perfección en "Medianoche en París", haciendo de ésta una de mis películas favoritas. La descripción de los paisajes, la vida en la época de los 30 y el convivir entre personajes como Scott Fitzgerald y Hemingway hace de ésta película un sueño hecho realidad para cualquier iluso como yo.... Pero esto no fue lo que la colocó entre mis favoritas.

Por supuesto, no negaré que mi vida idealizada descrita en ese guión influyó en mi decisión, pero la verdadera razón por la que nunca sacaré esta historia de mi cabeza fue la impecable explicación del creador acerca del síndrome de la edad de oro. ¡COÑO GRACIAS VALE, ERES LO MÁXIMO! No pudo decirse de mejor manera: Nos aferramos a épocas pasadas con la idea de su perfección porque no estamos conformes con la realidad, porque es mejor idealizar eso que no tenemos que encontrar lo bueno en el día a día, porque el futuro es una vaina tan impredecible y a veces tan aterradora que fingiendo que todo hubiese sido mejor en otros tiempos nos sentimos mejor (Y echándole la culpa al presente de nuestros errores y estancamientos).


"MI VIDA ES VACÍA Y SIN PROPÓSITO, SI HUBIESE NACIDO EN LA ÉPOCA DE LAS CAVERNAS TODO SERÍA TAN FÁCIL Y SENCILLO... NO EXISTIRÍAN LOS PROBLEMAS, SÓLO EL INSTINTO" Y después de escuchar afirmaciones como esta ya no me siento tan ilusa. Cierto que mataría por ser una Flapper de los años treinta, con esa vida llena de glamour y elegancia, paseándome los sábados por las fiestas de Jay Gatsby y tomándome un té con Zelda Fitzgerald los jueves en la tarde, pero entiendo muy bien que nada mejorará en mi vida si no lo hago mejorar yo. No me jodas con esa excusa para hacerte sentir mejor, sé muy bien que mi vida terminaría siendo una mierda en cualquier época si no me las arreglara para salir adelante y dejarme de esos dramas mentales que se desarrollan en mi cabecita necia y sin apagar.

Ese debate en mi asamblea mental había quedado en stand by luego de ver unas 475 veces Midnight in Paris, y se reavivó al desempolvar al gran Gatsby en mi biblioteca virtual y mi colección de películas, todo esto por mi indecisión de tomar un partido: Sé que está mal pero OH GOD, amo mi síndrome de la época de oro (Cuando está controlado). Ese no lo dejaré ir nunca.

Quizá en mi vida pasada fui una Flapper famosa, haciendo a todos envidiar mi bob cut matador y mi vestimenta a la vanguardia... Por esa razón agoté todo por allá en los 30 y terminé siendo una bloguera wannabe.

En fin, el síndrome de la edad de oro es lo máximo, pero no pasen a dejarlo como excusa para su... Ehm, cómo lo digo? Crappy life.

Los dejo para seguir descargándome el soundtrack del gran Gatsby, Baz Luhrmann te botaste (Y LEONARDO OMG OMG OMG OMG, imito a una Directioner pero no me importa: Leonardo nunca pensé que superarías a tu papel de Howard Hughes pero YOU MAKE ME GO WRONG, eres una cuchura de actor... PD: trata de elegir una película donde no te mueras al final, gracias).


domingo, 9 de junio de 2013

Accidentally in love.

Y no me refiero a esa alteración del sistema límbico que nos hace soñar con estrellas de colores y quemar la comida porque se nos olvida apagar la hornilla a tiempo. Me refiero a "Counting Crows" y la canción que sirvió para ambientar el inicio perfecto de una película que siempre formará parte de las cosas más bonitas de mi niñez: Shrek 2. 

Sí, las películas animadas. Me declaro culpable en la debilidad por las películas animadas, tanto pequeña como ahora han sido el foco principal de mis sueños más escondidos y preciados, los que les brindan las chispitas de colores a mi galleta. 

Ahora mismo, escuchando este soundtrack y recordando los parlamentos de la película, pensando en los personajes y lo increíblemente detallada que se ven las escenas en mi cabeza, me pregunto: Por qué las cosas no pudieron quedarse así? Mi vida actual transcurre entre Guyton, Moore, Sobotta, Cooper y otras publicaciones de medicina, libros, música, estudio, estudio, estudio... Y no lo voy a negar, una que otra noche de "Liberación de presiones" que nada mal caen después de cuatro días frente al ciclo de krebs y la bomba de Na - K .

Esos días enteros entre películas, peleando con mi mamá porque "YO QUERÍA AL GATO CON BOTAS DE PELUCHE Y MÁS NUNCA, NUNCA LE IBA A PEDIR NADA, POR FAVOR, POR FAVOR" y quejándome de las tortuosas horas de clases de 7 a 12 que me tocaban en la primaria. "¡Qué difícil es todo!" Pensaba cuando tenía que dejar la televisión para hacer las tareas, sin siquiera imaginar lo que vendría...

Si bien es cierto que estoy satisfecha con mi vida y orgullosa de mis logros, no puedo evitar extrañar las simplicidades de la niñez, donde lo importante era saberse la tabla del 9 y la canción del inicio de "Los padrinos mágicos" y "Digimon". 



Muchos dicen que no apreciamos la niñez, pero lo cierto es que de una u otra forma nos la gozamos al máximo, hasta las enfermedades se vuelven anécdotas para el futuro "Como la vez que me dió dengue y no pude cantar en el festival de la voz..." y mantenemos un poco de ese niño dentro para momentos difíciles o para los momentos de relajo y recuerdo (Mucho mejores, en mi opinión). 

Conservar amistades, aprendizaje, recuerdos y anécdotas forma parte de nosotros, nos complementa en el día a día y en mi caso, me ayuda a recordar de dónde vengo y hacia dónde me dirijo.

Los dejo pensando sobre su niñez, yo seguiré desempolvando las teclas de la PC vieja de la casa, escuchando música de épocas lejanas y desenterrando recuerdos inolvidables de esos días donde caerse del monopatín era lo peor que te podía pasar en el mundo... Hasta que llegaba un helado y lo arreglaba todo (Gracias laptop, por quedarte lejos de mí hoy).