sábado, 23 de mayo de 2015
Equipo azul, Equipo gris
lunes, 27 de abril de 2015
Perdona si te llamo amor
martes, 14 de abril de 2015
That is just not my Kind of thing
Dejaré de disculparme en cada post por irme, admitiré que soy una persona poco comprometida con mi blog pero que igual lo quiero mucho.
Últimamente han pasado muchas cosas, bastante acontecidas pero que realmente no he querido rememorar. Bastantes buenas, otras no tanto, otras bastante ballbreakers pero ninguna que no se pueda resolver.
Un poco de sangre y moretones salieron de la cruz roja (En mi curso donde me certificaron, no me lo dieron en tucacas, gracias), algo de sol y playa (Justo y necesario), un seis punto cinco que no deseaba pero que sucedió, varias discusiones que no quería que sucedieran y en fin, al final todo se equilibra y las cosas no las puedo considerar como Malas. Todo va bien.
Tenía tiempo sin venir por acá porque aunque acontecida, mi vida no ha tenido nada que yo QUIERA rememorar. Quizás volví porque últimamente no tengo con quién hablar, porque me cansé de forzar que me quieran, porque mucho ha cambiado y porque quizás por ahora, ustedes son lo mejor.
Hoy entre sushi y remordimientos de pobreza al ver ropa bonita, me lanzaron un artículo por ahí (Quizás para animar mi cara de desgano), y me gustó bastante. Bueno, a una parte de mí , a la otra le gusta pensar que es pura mierda de pantalla para sentirse bien y quizás ella tenga razón pero la amarraré un rato y me quedaré con mi amiga la reconfortante, porque a veces es bueno que te digan que todo está bien.
Se los dejo por aquí, a ver que opinan uds porque mi ambigüedad nunca dejará que considere esta opinión como buena o mala, siempre será parte de las dos cosas:
Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Y era bastante simple, casi para reírse.
Me han repetido una y otra vez que el amor verdadero debería de ser mi prioridad número uno en la vida. Me he visto condicionada a aceptar y creer que debo experimentar este amor, pero que todavía no estoy lista para ello. Todo con la esperanza de que llegue alguien que me diga las palabras mágicas.
Nunca he experimentado lo que se siente cuando una persona te confiesa su amor eterno. No es que nunca me haya enamorado. Es más, me he enamoré hasta la última fibra de mi ser. Pero nunca nadie se ha enamorado de mí. Nunca me ha pasado que alguien haya hecho algo tan romántico para mí, que haga que tiemble.
Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Y era bastante simple, casi para reírse. Nadie se ha enamorado de mí porque no soy el tipo de mujer de la que te enamoras.
Probablemente sea esa mujer que respetas, o esa mujer a la que admiras. O la mujer que te gustaría encontrar en casa cuando llegues del trabajo. Soy esa mujer que te obliga a cuestionar perspectivas con las que has estado viviendo por años. La mujer a la que miras y te preguntas: ‘¿Cómo hace eso?’ La mujer que buscas cuando necesitas fuerza y apoyo.
Soy complicada. No puedes simplemente tomar mi amor y empaparte de él. No, también tú tendrás que ceder, y eso te costará. Puede que decidas marcharte de mi lado porque encontraste a una chica que te satisface en vez de una mujer que te haga pensar.
No soy la mujer de la que te enamoras. No soy la chica con la que quieres pasar horas simplemente mirándola. Esa chica que es tan delicada, que te dan ganas de pelear contra el mundo por ella. No. Soy fuerte, tozuda y peleona. No voy caminar detrás de ti, voy a caminar contigo. Voy a empujarte tanto -o más- de lo que me empujo a mí misma.
No soy esa mujer a la que tienes que proteger, porque no soy tan frágil como para romperme. Estoy endurecida. Tengo cicatrices de batalla que quizás se parezcan a las tuyas. Y no me averguenzo de ellas. Son mías y son parte de mi historia.
Soy esa mujer a la que aprendes a amar. No de la que te enamoras a primera vista o que deseas proteger, y eso está bien. Porque el día que alguien se enamore de mí, será real.
Entienden por qué mi ambigüedad ahora? Tengo mucho qué decir sobre eso, es sólo que no quiero hacerlo. Saben cómo funciona más o menos mi proceso de debate, usen ese método y me cuentan qué tal. Yo iré a no ignorar valvulopatías, a seguir sin querer opinar y a recuperarme de ese 6,5.
Les dejo un capture de Kendall Jenner porque me da flojera cortar la imagen, pero está chévere lo que dice. No le paren a mi señal.
Buenas noches, little cookies.
domingo, 5 de abril de 2015
Es niña
Vomito hasta la médula ósea y me quedo sentada en el piso del baño, entre mareada y desorientada. Empiezo a sudar frío y a temblar por unos minutos, entonces coloco la frente sobre mis rodillas hasta que se me pasa.
Me acuesto de nuevo en la cama y me arropo con mi colcha blanca.
No puedo dormir.
Las náuseas persisten bastante tiempo más y no me dejan dormir. Me remuevo en la cama lo suficiente para despertar a mi esposo (?), no veo su cara porque está oscuro pero me pregunta si estoy bien. Le digo que tengo indigestión, me dice que me tome algo y ambos intentamos dormir otra vez.
Paso todo el día con náuseas en la clínica y varios pacientes me llenan de vómito y sangre. Mi hermosa bata pasó de ser blanca a ser un cuadro digno de Picasso con fluidos corporales. Me voy a comer un sandwich del dispensador de sandwiches (?) y me encuentro a Yeni, me dice que su papá está en Egipto y que se va de vacaciones a Grecia. "Perra". Me como el sandwich ahí y vomito sin control. Vuelvo a explicar lo de la indigestión y me dice "Deberías hacerte una prueba".
Estoy en el laboratorio esperando en una silla muy incómoda y me doy cuenta que tengo puesta la curita que te colocan después que te hacen los exámenes. Me dirijo a la bioanalista y le digo que no me han hecho los exámenes así que no deberían colocarme eso, ella me dice que si me hicieron la prueba y que salió positiva.
"¿Qué prueba me hice?"
Salgo desconcertada y llamo a mi esposo. No atiende. Sigo por un pasillo interminable hasta lo que parece un valle y allí está mi esposo en una mesa de madera con banquitos, esperándome.
No le veo la cara porque está tapándose del sol con la mano.
Me le acerco y me abraza, me dice que ya sabe la noticia y se alegra. Sigo sin verle la cara porque me está abrazando.
En ese momento me doy cuenta que estoy embarazada, obviamente pues siempre lo supe (?) y me preocupo horrible hasta las lágrimas. Después veo una niña jugando con una cámara semiprofesional muy bonita, mi cámara. Se me pasa el susto en un segundo y voy a la tienda a comprar zapatos de bebé y tarjetas para anunciáselo a mi familia.
Me crece la panza y las náuseas no paran.
Es niña.
Paso por un centro comercial y veo un vestido de rayas parisino para bebés. Me le quedo viendo en la vitrina y el bebé patea.
Entro en pánico y me voy a mi casa. Me acuesto y me arropo otra vez con mi edredón blanco.
Y me despierto.
Oh, shit. No volveré a comer hamburguesas del cementerio de nuevo.
miércoles, 25 de marzo de 2015
La inquisición
Implantada en Francia, popular en España y llegando tarde (Como muchas cosas) a América,
Siempre terminaba en una ejecución nada piadosa, pero la gravedad de tus actos determinaban la extensión del show. Quizás agarrabas al rey de buen humor y podías salir con una guillotina ganadora, you know, clean and easy.
O podías correr con la mala suerte de ensuciarle la capa de oro a tu rey y bueno, te untaban de melaza, te dejaban una semana amarrado a un palo sobre un hormiguero, luego te soltaban y te empalaban para quemarte vivo lentamente.
Ok, esta parte no la puedo confirmar. Es bastante sangrienta, me revolvió el estómago sólo de redactarla y la verdad es que es una unión de métodos de tortura que he visto en varios documentales y películas a lo largo de mis cortos años (Sorpresivamente la mayoría de estos recuerdos vienen de cuando era pequeña... Mamá, por qué me dejabas ver esas cosas?) pero si sé que eran bastante inhumanos, aunque el asesinato no tenga nada de humano.
Bien, no empezaré a debatir mis opiniones sobre el asesinato, la humanidad, el derecho sobre la vida de alguien ni nada de eso porque se me viene a la mente la esclavitud, la discriminación, el racismo, el politiqueo y todos esos temas que son muy largos para discutir antes de un parcial.
Y aquí es donde vuelvo a mi punto de inicio.
Ya que todos conocemos un poco sobre la inquisición y que gracias a Dios quedó en el pasado, a veces es inevitable utilizar este tipo de términos para ciertas situaciones donde la sensación inminente de que una navaja bien afilada nos va a rebanar el tallo cerebral, or its just me? espero no ser la única en utilizar este tipo de comparaciones, pero estoy segura de que esa sensación si ha pasado por el hilito nervioso de la mayoría de vosotros (Saben cual es no? El hilito ese que nos recorre la espalda y se pone frío cuando nos ponemos nerviosos y que nos hala el culo y la nuca cuando estamos de preinfarto, ese. Mi amada/odiada médula espinal).
Cuando somos pequeños y rompimos un plato de la vajilla, al ver por el rabillo del ojo que a mami se le brotó la vena de la frente.
Cuando nos queda una materia en el liceo.
Cuando raspamos un examen en la universidad por irnos de fiesta... Y tenemos que llamar a papi para que nos deposite.
Cuando tenemos que entregarle un proyecto al jefe en la mañana de 100 páginas y oprimimos "No guardar" a la 1am.
Y el que me toca a mí en estos momentos: Cuando te toca el primer parcial en el hospital con un jurado conformado por los verdugos del hospital.
Sé que todos los médicos han pasado por esto, sé que en unos meses ya no será tanto inquisición (Quizás sí, pero dejará de importarme... Si te mataran una vez a la semana, te cansarías en dos meses no?), pero ahorita sencillamente lo es.
El filo de la navaja me persigue desde el momento en que dijeron "Los doctores Tal y Cual van a formar parte del jurado".
Jajaja, Tal... Cual... Lo más inquietante de todo es que no se puede elegir uno menos intimidante que el otro, y no estoy exagerando.
Al ver esta formación lo primero que pensé fue... Bueno no pensé, hice cortocircuito y me apagué pero en el momento en el que volví y mi asamblea mental dejó de correr en círculos y tirar papeles por toda mi cabeza y mi sistema nervioso... Me apagué otra vez.
Llegó otro momento de esos donde no les tengo mucha moraleja, y bastante parloteo. Uno de esos post nerviosos, you know.
Entonces lo que me queda es confiar en mi capacidad, reestudiar lo que me sé, estudiar lo que no entra en mi cabeza y rezar porque no me pregunten la fisiopatología de la fiebre porque encontré 17 conceptos y ninguno se parece al otro.
Buenos días casi tardes galletitas.
PD: Deséenme éxito, la suerte es para los que le dejan las cosas al azar. Aunque quizás debería estar estudiando y no escribiendo aquí, eso me lleva más al azar que al éxito... ME VOY!
domingo, 22 de marzo de 2015
Hoy les voy a escribir porque mi mamá me hizo sopa de pollo
No crean que les voy a hablar de la sopa de pollo de mi mamá (Que sabía a gloria, lo poco que pude saborear... Gracias gripe) pero cuando por fin mi mamá se apiadó de mí, después de un mes de estar rogando a toda mi familia por una sopa especita de lo que fuera, me dio tiempo de pensar.
Podría hablarles de mi fiebre por mis primeras rotaciones en el hospital (Aunque no es mucho lo que me dejan hacer todavía y nos llaman esclavos o se burlan porque nos "ponen a pagar plantón"), pero creo que para muchos no es un tema muy interesante.
Podría comenzar a hablarles de ciertos acontecimientos que han sucedido por allí en esa misma área, pero eso no tiene cabida tampoco.
Podría hablarles de mi gripe horrible y espantosa que me atacó en el segundo que entré a mi casa y me hizo correr a mis amigos porque no podía mantenerme en pie, pero eso tampoco tiene mucha relevancia.
Podría hablarles de muchas cosas, pero últimamente la mayoría de ellas no tienen mucha relevancia para alguien más que no sea yo.
Y recordé el efecto spotlight.
La sopita caliente despertó el 30% de mi gusto (Un 25% más del que gozo desde el viernes) y mis neuronas también.
Hace un tiempo logré escribir varias piezas para una página virtual, y entre esas piezas hay una que salió del fondo de mi cerebro hoy: El efecto spotlight.
Allá tenía que ser la decente, que no dice groserías ni nada de esas cosas, pero aquí no así que lo voy a explicar con todo el gusto que puedo percibir todavía sobre esa idea.
El efecto spotlight no es otra cosa más que el ego que nace con todos desde que nacemos y permanece con nosotros hasta que morimos. Hasta el más zen, desinteresado, altruista, bla bla bla sufre del efecto spotlight y unas teorías locas por ahí dicen que esto se debe a supervivencia, cosa que no parece tan descabellada cuando conoces el concepto pero quizás están un poco perdidos porque me desvié un poquito del tema y no terminé de decirles lo que es, así que aquí voy.
El efecto spotlight es el ego que nos hace pensar que todo lo que hacemos o nos sucede es mucho más relevante de lo que es para el resto del mundo. Es el mismo que nos hace creer en el destino y en que todos estamos en el mundo por una razón.
Los conceptos religiosos y esas teorías metafísicas de las que no conozco mucho también tienen mucho que ver con este ego, ya que todas ellas dictan que tenemos importancia para el mundo, para los que nos rodean y que la vida como tal no sería la misma si cada uno de nosotros no realiza su papel en el mundo.
Bastante heavy no? Pues si, pero el efecto spotlight es más que eso. O menos en este caso.
También tiene que ver con la relevancia que creemos que tenemos en las personas que nos rodean con las pequeñas cosas que hacemos, les doy un ejemplo:
Salí de mi casa y se me manchó la camisa con el café. No puedo devolverme porque se me hizo tarde y tengo que pasar todo el día con la mancha de café... Aquí es donde entra el efecto spotlight.
"Dios mío qué vergüenza! cómo voy a llegar así?"
"Todos van a pensar que soy una desaseada"
"No puedo pasar todo el día así"
Y cantidad infinita de pensamientos que tenemos en cuanto a pequeñeces que, lets face it, una o dos personas lo notarán y lo olvidarán en cuestión de minutos, y el resto simplemente la verán y pasaran de largo o siquiera no la verán.
Interesante el papel que juega nuestro ego no? Así pasa con muchas cosas que la mayoría no notamos como tal, pero que suceden todo los días.
A menos que seas Jennifer Aniston o George Clooney, las pequeñeces no importarán y sin embargo, cuando eres parte de ese 1% de la sociedad, las noticias terminarán lavando esas marcas hasta que cada cierto tiempo un host de la TV lo recuerde por dos minutos, sea usado como chiste en un stand up comedy y termine desapareciendo por una buena vez.
Ahora digo yo, de verdad somos relevantes para el mundo?
Como todo ser humano me gusta pensar que sí, que por lo menos algunas personas se entristecerían con que yo me vaya, que otras notarían mi ausencia y que la mayoría no, pero eso está bien.
Pero y si yo nunca hubiese estado? Aquí cambio radicalmente mi posición.
El que nunca estuvo, no hace falta. Y sencillamente porque el mundo como tal funciona como un hormiguero. Los que están tienen su trabajo, los que no, no se necesitan. Algo simple, but kind of scary.
Así que la próxima vez que te tropieces entrando a un evento de etiqueta, que digas una estupidez a alguien, que te pongas la camisa al revés recuerda: No lo notarán tanto como crees.
PD: Véanse este video, está demasiado bien. Rosa, pero bien.
Buenas tardes, a 6 minutos de ser noches, galletitas.
domingo, 8 de marzo de 2015
Es que me encanta hablar
jueves, 5 de marzo de 2015
Es que yo quería ser médico, no quería estudiar dolor
En realidad comienza mucho antes, pero llegaremos allí poco a poco... Saben que una de mis pasiones es hablar (O escribir estupideces, en este caso).
Abro mi libro en copias (A blanco y negro que me salió en 1300 bolívares... Y sin terminar. Gracias, inflación) y llego al fatídico tema que nunca me gustó , que siempre me ha hecho sufrir (En más de un sentido) y que espero dejar atrás lo más pronto posible, cosa que es imposible pero que mis ingenuas esperanzas sigue considerando realizable: DOLOR.
Este tema podemos volverlo tan subjetivo como queramos. Me puedo poner sentimentaloide a hablar como Ricardo Arjona, me puedo poner a desvariar como E.L James (No, qué asco) o me puedo ir por lo técnico que es lo que más me gusta porque no toca fisuras peligrosas por ningún lado... Pero hoy me voy a arriesgar y voy a meterle un poquito a los tres temas.
Entonces, en qué iba? Ok, el dolor.
En mi librito que literalmente vale su peso en oro me dicen que el dolor es "Una sensación desagradable, que indica un daño producido en un tejido o la posibilidad de que esto ocurra".
Punto.
Qué fácil no? Mañana voy a sacar 10/10... Sí, cómo no.
Si en la vida todo fuese tan fácil, los pollos volarían rostizados y yo metabolizaría pan como si fuesen espárragos.
Después de ese concepto vienen 540257305 clasificaciones tanto de vías de transmisión, de tipos de dolor y bla bla bla. No les voy a hablar sobre eso porque sé que no quieren escucharlo y la única que merece el castigo de estudiarlo soy yo. Pero hubo una parte que llamó mi atención:
"La sensación nociceptiva como dolor y como sensación de sufrimiento, es decir, las respuestas afectivas o emocionales provocadas por el estímulo".
En pocas palabras, si te hacen daño, te va a doler.
Si te pegan, te va a doler. Si te cortas, lo más probable es que te duela. Si das a luz, TE VA A DOLER. Y si por algún otro tipo de dolor, te sientes herido... Bueno, creo que no tengo que completar la frase. Entonces las comencé a ver de otra manera:
Si me las tengo que estudiar, me las voy a estudiar así:
La lemnisco medial es una zorra que disparó la actividad de mi cerebro que procesó la primera vez que me insultaron. Perra.
La espinotalámica lateral es una desgraciada que amplificó los aspectos discriminativos de la vez que Voldemort hizo lo que hizo, y lo peor es que lo hizo durar más tiempo e hizo que doliera más. A ti tampoco te quiero.
La espinotalámica ventral es hermana de la de arriba pero me cae mejor porque me hizo sentir aversión por ese estúpido.
El sistema multisináptico espinorreticular tampoco me cae tan mal porque me releva la información de dolor a otra más tolerable.
Y las otras tres, que las llamaré así porque no les daré importancia me dan igual con un poquito de rencor amargo escondido allá en el fondo porque son las perras que suplementan a las otras cuando se van de vacaciones.
Perras.
En fin, sólo por los nombrecitos deben comprender por qué las detesto tanto y porque los tomé de excusa para no acercarme a ellas.
Para los que no entendieron nada de lo que quise decir (Que ahora que lo releo entendería si me envían tarjetas de psiquiatras a mi casa) mi propósito con esto fue aprenderme las vías sensitivas del dolor... Eso nada más.
Ok, no. Pero quizás lo más prudente es considerarlo así.
Recuerden que las vías del dolor siempre van a estar allí, esperando que te des en el dedo chiquito con la pata de la cama o que el próximo Voldemort te de las buenas noches y nunca vuelva a explicar por qué.
Good night little cookies, si no están estudiando los envidio con toda mi alma y deseo sus vidas con todo mi corazón, si están estudiando y no tiene nada que ver con esto tampoco los desprecio y si lo están haciendo, pues son mis compañeros de rotación y les digo: "DEJEN DE LEER PENDEJADAS QUE EL TEMA ES LARGO!!!" y yo debería dejarme de pendejadas también.
PD: Canten una de Adele por mí que no puedo encender la música porque me distraigo.
